sábado, 1 de noviembre de 2008

Número privado


Suena el teléfono y leo: número privado. Sé que sos vos, que no podés contenerte. Contesto disimulando mi alegría, fingiendo que no conmovés mis entrañas. Transcurre la conversación y en el fondo pienso en la locura de nuestros actos y en las consecuencias de esta relación. Algunos la apoyan, otros prefieren no opinar. Yo decido ser feliz. Vos no sabés que hacer. Ya lo has intentado todo pero seguís ahí, constante…